Agenda llamada gratuita
Primera llamada de 20 minutos para explorar si esta terapia se ajusta a tus necesidades.
Sesiones 1:1 Presencial/Online
Sesión presencial u online de 60 minutos
€60 euros
Metodología
Muchas mujeres hemos aprendido a subir el volumen de las necesidades, los problemas y las emociones de quienes nos rodean: qué necesitan, cómo se sienten, qué podría afectarles, cómo podemos ayudar. Pero cuando el volumen de todo lo externo se vuelve tan alto, empieza a ser difícil escuchar lo que sucede dentro de nosotras. Nuestra propia voz queda en segundo plano; nuestras necesidades, emociones y límites se van silenciando casi sin darnos cuenta. Con el tiempo, esta forma de estar en el mundo puede manifestarse en ansiedad, agotamiento, culpa, conflictos internos o incluso síntomas físicos.
En mi consulta en Barcelona y en sesiones online, acompaño sobre todo a personas que han aprendido a adaptarse en exceso, priorizar a los demás y evitar el conflicto. Con el tiempo, esto suele traducirse en desconexión de las propias necesidades, dificultad para poner límites y la sensación de estar viviendo una vida que, aunque desde fuera parece funcionar, por dentro no termina de sentirse propia.
De dónde viene
Estas formas de relacionarnos suelen tener sus raíces en traumas o experiencias pasadas: personales, familiares, sociales y transgeneracionales. Son estrategias que, en algún momento, nos ayudaron a sobrevivir, protegernos o preservar el vínculo con quienes eran importantes para nosotros. Con el tiempo, muchas de estas experiencias permanecen almacenadas no solo en nuestra memoria, sino también en nuestro cuerpo, en nuestro sistema nervioso y en los patrones con los que seguimos relacionándonos con nosotros mismos y con los demás.
Qué significa reconectar
Reconectar con una misma es volver a escuchar todas las partes que nos habitan, incluidas las que aprendimos a ocultar por ser demasiado sensibles, intensas o distintas de lo que se esperaba de nosotras. Es aprender a ser más fieles a lo que sentimos verdadero por dentro, y desde ahí construir una vida más auténtica y coherente.
Este trabajo no consiste en dejar de ser una persona sensible o cuidadosa, ni en conectar menos con los demás. Se trata de permanecer conectada contigo misma mientras estás en relación con otras personas: descubrir quién eres, qué necesitas y qué quieres, y aprender que puedes honrar todo eso sin abandonarte para cuidar el vínculo.
Cómo transforma las relaciones
Cuando dejamos de gestionar constantemente la experiencia emocional de los demás y permitimos que cada persona sostenga sus propios sentimientos y responsabilidades, también les damos la oportunidad de desarrollar sus propios recursos. Dejamos de cargar con lo que no nos corresponde, y eso abre espacio para relaciones con más responsabilidad compartida, más libertad y menos agotamiento.
Cómo trabajamos esto en terapia
Integramos la historia personal y las experiencias emocionales que no pudieron procesarse en su momento, incluidas las que quedaron sostenidas en el cuerpo, y exploramos las dinámicas relacionales y proyecciones que influyen en cómo interpretamos a los demás. Un eje central es fortalecer la conexión con la propia voz interna: esa capacidad de percibirse, comprenderse y decidir desde un lugar verdaderamente propio. A medida que esta conexión se fortalece, se vuelve más natural reconocer los propios límites y comunicarlos sin una culpa paralizante.
El objetivo no es generar dependencia ni decirte cómo deberías vivir, sino acompañarte a desarrollar la capacidad de escucharte, sostener tu experiencia emocional y construir una vida que refleje con mayor fidelidad quién eres.
Enfoque
Trabajo desde un enfoque integrador que combina Internal Family Systems (IFS), una mirada holística y transpersonal, y herramientas de trabajo corporal y respiración. No se trata solo de hablar sobre lo que sucede, sino de sentirlo y procesarlo también a nivel del cuerpo.
